La persona detrás del consumidor: reflexiones sobre los derechos del consumidor en un mundo en transformación
Publicado: el 15 marzo, 2026 por Camilo Malaver / Konrad Lorenz
Autora: Liliana Rodríguez, directora de los Posgrados en Psicología del Consumidor
Cada 15 de marzo se conmemora el Día Internacional de los Derechos del Consumidor, una fecha que invita a reflexionar sobre las condiciones en las que las personas tomamos decisiones de consumo, los derechos que nos protegen y las responsabilidades compartidas entre consumidores, empresas, gobiernos y academia para promover mercados más justos, transparentes y sostenibles.
En medio de debates sobre regulación, innovación, competitividad y estrategias de mercado, resulta fundamental recordar un principio esencial: detrás de cada consumidor hay una persona. Una persona con necesidades, expectativas, valores, limitaciones y aspiraciones; una persona cuya dignidad debe ser reconocida y respetada en cada interacción del mercado.
El consumo no es únicamente un acto económico. Es también un fenómeno profundamente humano y social que refleja nuestras formas de vida, nuestras culturas y nuestras decisiones cotidianas. Por ello, hablar de derechos del consumidor implica reconocer que cada transacción involucra a individuos que deben contar con condiciones que les permitan tomar decisiones informadas, seguras y responsables.
Uno de los pilares fundamentales de estos derechos es el acceso a información clara, veraz y comprensible sobre los productos y servicios disponibles en el mercado. La educación del consumidor es igualmente clave: fortalecer las capacidades de las personas para comprender la información, evaluar alternativas y reconocer los impactos de sus decisiones contribuye a la construcción de sociedades más conscientes y responsables.
Al mismo tiempo, es indispensable reconocer la diversidad de las personas que participan en el mercado. No todos los consumidores tienen las mismas capacidades, recursos o contextos. Por ello, las políticas públicas, las prácticas empresariales y los procesos de diseño de productos y servicios deben ser cada vez más inclusivos, considerando distintas realidades sociales, económicas y culturales.
Otro aspecto central es la transparencia en las prácticas comerciales. Los consumidores tienen derecho a conocer el origen de los productos que adquieren, las condiciones en las que se producen y los impactos sociales y ambientales asociados a su consumo. Promover cadenas de valor responsables y prácticas empresariales éticas es parte fundamental de la protección efectiva de los derechos del consumidor.
En este escenario, los avances tecnológicos plantean nuevos desafíos y oportunidades. La creciente incorporación de Inteligencia Artificial en procesos de marketing, recomendación de productos, análisis de datos y personalización de ofertas está transformando la forma en que las personas interactúan con el mercado. Estas tecnologías abren posibilidades para mejorar la experiencia del consumidor y comprender mejor sus necesidades, pero también exigen reflexiones profundas sobre transparencia algorítmica, protección de datos, equidad y toma de decisiones informadas.
Frente a estos cambios, se vuelve aún más relevante fortalecer el conocimiento interdisciplinario sobre el comportamiento del consumidor. Comprender cómo las personas perciben la información, cómo toman decisiones y cómo se ven influidas por contextos sociales, culturales y tecnológicos es fundamental para diseñar entornos de consumo más responsables.
Desde la academia, el estudio del comportamiento del consumidor cumple un papel clave en este propósito. A través de la investigación, la formación y el diálogo con distintos sectores de la sociedad, es posible generar conocimiento que contribuya a mejorar las prácticas del mercado y a fortalecer la protección de los derechos de las personas.
En este marco, los Posgrados en Psicología del Consumidor de la Institución se orientan precisamente a formar profesionales capaces de analizar, comprender e intervenir en los fenómenos de consumo desde una perspectiva científica, ética y socialmente responsable. Nuestros Programas promueven el estudio riguroso del comportamiento del consumidor, el desarrollo de investigación aplicada y la construcción de soluciones que contribuyan a un consumo más informado, sostenible y respetuoso de las personas.
La colaboración entre academia, sector productivo y sector público es fundamental para avanzar hacia este objetivo. Espacios de encuentro y diálogo entre estos actores permiten generar nuevas ideas, identificar tendencias emergentes y construir estrategias que promuevan mercados más transparentes, inclusivos y responsables.
En el Día Internacional de los Derechos del Consumidor, esta reflexión adquiere una relevancia especial. Recordar la importancia de la persona detrás del consumidor implica reconocer que el bienestar de las personas debe ser siempre el centro de las decisiones relacionadas con el consumo.
Promover mercados más éticos, responsables y sostenibles no es únicamente una tarea de regulación o de control. Es también un compromiso colectivo que involucra investigación, educación, innovación y participación social.
Cuando reconocemos a la persona en el centro del consumo, avanzamos hacia sociedades en las que las decisiones del mercado no solo generan valor económico, sino también bienestar, confianza y dignidad para todos. Este propósito refleja nuestro compromiso institucional de generar conocimiento, formar profesionales y promover iniciativas que transformen la realidad. Porque en la Konrad Lorenz estamos convencidos de que el conocimiento debe convertirse en acción: ¡seguimos haciendo que las cosas pasen!




