Mitos y verdades sobre el suicidio: hablar también es prevenir

Hablar sobre el suicidio puede resultar difícil. Los prejuicios, el miedo y algunas creencias extendidas pueden hacer que evitemos una conversación que, en determinados momentos, puede ser importante para reconocer el sufrimiento y conectar a una persona con ayuda. 

En el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, que se conmemora cada 10 de septiembre, la invitación es a cambiar la conversación: cuestionar los mitos, reducir el estigma y promover espacios donde las personas puedan hablar de lo que están viviendo. Para 2026, la campaña mundial mantiene como eje “Changing the Narrative on Suicide” y hace un llamado a iniciar la conversación.  

Por eso, conocer qué es verdadero y qué no puede ayudarnos a acercarnos de una manera más empática y responsable. 

 


¿Preguntar a una persona si piensa en suicidarse puede incitarla? 

Mito: “Si le pregunto a alguien si está pensando en suicidarse, puedo darle la idea”. 

Falso. 

Preguntar de manera directa, empática y sin juzgar no provoca que una persona tenga pensamientos suicidas ni la induce a actuar. La OMS señala que hablar abiertamente sobre el suicidio puede ayudar a que la persona considere otras opciones, gane tiempo y se sienta comprendida.  

Si algo te hace pensar que una persona está atravesando una situación de riesgo, puedes abrir la conversación preguntándole cómo se siente y mostrando disposición para escuchar. 

Preguntar no significa tener todas las respuestas. Significa abrir un espacio.

 

Una conversación puede ser el primer paso para buscar apoyo. 

 


¿Si alguien habla de suicidarse significa que realmente no lo hará? 

Mito: “Si alguien dice que quiere morir, solo quiere llamar la atención”. 

Falso. 

Cualquier expresión relacionada con el suicidio debe tomarse en serio. Puede ser una manera de comunicar un sufrimiento profundo o de pedir ayuda. 

Frases relacionadas con querer morir, no encontrar razones para vivir o pensar en hacerse daño requieren atención. La OMS incluye entre las señales de alerta las expresiones de pensamientos, sentimientos o planes relacionados con quitarse la vida, así como cambios importantes en el estado de ánimo y el aislamiento social.  

Por eso, ante una expresión de este tipo: 

  • Escucha sin juzgar.  
  • Toma en serio lo que la persona está comunicando.  
  • Evita minimizar su sufrimiento.  
  • Ayuda a buscar apoyo profesional.  

Escuchar es un primer paso para acompañar. 

 


¿Una persona que parece estar bien ya está fuera de peligro? 

Mito: “Si volvió a sonreír, salir con sus amigos o hacer su vida normal, significa que ya está bien”. 

No necesariamente. 

Las señales de alerta no siempre son evidentes. Una persona puede continuar con sus actividades cotidianas y, al mismo tiempo, estar atravesando una situación de sufrimiento intenso. 

Cambios drásticos en el estado de ánimo, retraimiento social, expresiones relacionadas con la muerte o modificaciones importantes en el comportamiento son algunas señales que requieren atención.  

Por eso, el acompañamiento también implica mantener el contacto y preguntar cómo está la persona, especialmente cuando hemos identificado cambios que generan preocupación. 

Acompañar no es vigilar: es permanecer disponible. 

 


¿Solo las personas con un trastorno mental pueden tener pensamientos suicidas? 

Mito: “El suicidio solo ocurre en personas que tienen un trastorno mental”. 

Falso. 

El comportamiento suicida es complejo y puede estar relacionado con diferentes factores sociales, psicológicos, biológicos, culturales y ambientales. La OMS señala que sus causas son múltiples y que pueden estar presentes a lo largo de la vida.  

Por eso, no es adecuado asumir que conocemos el sufrimiento de una persona únicamente por lo que vemos desde afuera. 

Una conversación respetuosa permite acercarnos sin etiquetas y reconocer que cada experiencia requiere ser comprendida en su contexto. 

No podemos juzgar el sufrimiento de alguien desde afuera. 

 


¿Si una persona está decidida a suicidarse, nadie puede ayudarla? 

Mito: “Si ya tomó la decisión, no hay nada que hacer”. 

Falso. 

Una crisis puede cambiar y el nivel de riesgo puede variar. La OMS reconoce que existen intervenciones eficaces para la prevención del suicidio y destaca la importancia del apoyo emocional oportuno, la detección temprana, la atención y el seguimiento.  

Escuchar, acompañar y ayudar a conectar a una persona con profesionales o servicios de atención puede contribuir a ganar tiempo y facilitar el acceso al apoyo que necesita. 

Por eso, ante señales de riesgo, actuar es importante. 

Ignorar una señal o asumir que una situación no puede cambiar puede cerrar una oportunidad de ayuda. 

 


¿Si no sé qué decir es mejor no acercarme? 

Mito: “Si no tengo las palabras perfectas, es mejor guardar silencio”. 

Falso. 

No necesitas tener un discurso perfecto para acercarte a alguien que está sufriendo. 

Puedes empezar con preguntas sencillas: 

  • ¿Cómo te has sentido últimamente?  
  • ¿Quieres contarme qué está pasando?  
  • ¿Cómo puedo acompañarte?  

Lo importante es escuchar sin juzgar y ayudar a la persona a conectarse con el apoyo que necesita. 

Acompañar tampoco significa asumir el papel de un profesional de la salud mental. Cuando existe riesgo o una situación de crisis, es fundamental buscar atención especializada. 

A veces, estar dispuesto a escuchar ya cambia la conversación. 

 


¿Cuáles son algunas señales de alerta que requieren atención? 

No todas las personas manifiestan el sufrimiento de la misma manera y una señal aislada no permite determinar por sí sola el nivel de riesgo. 

Sin embargo, la OMS identifica señales que pueden requerir atención, entre ellas cambios drásticos de humor, aislamiento social, expresiones relacionadas con la muerte o el deseo de quitarse la vida, búsqueda de formas de hacerse daño, despedidas inusuales o regalar pertenencias valiosas.  

Cuando estos cambios generan preocupación, es importante no ignorarlos y buscar orientación profesional. 

 


¿Cómo puedo ayudar a una persona que está atravesando una crisis? 

La prevención del suicidio también se construye en las relaciones cotidianas. Si estás preocupado por alguien, puedes: 

Escuchar 

Busca un momento adecuado y un espacio tranquilo para conversar. Permite que la persona exprese lo que está viviendo sin juzgarla. 

Preguntar 

Si existe una preocupación concreta, puedes preguntar directamente por su estado emocional y por pensamientos relacionados con el suicidio. Hacerlo de manera empática no aumenta el riesgo de que actúe sobre ellos.  

Acompañar 

Hazle saber que puede contar con apoyo y, cuando exista una situación de riesgo, procura que reciba compañía y atención. 

Conectar con ayuda profesional 

Anima a la persona a buscar apoyo de un profesional de la salud, un profesional de salud mental o los servicios de atención disponibles. 

Actuar ante una emergencia 

Si consideras que una persona está en peligro inmediato, busca servicios de emergencia y atención profesional de manera urgente. La OMS recomienda contactar los servicios de emergencia o una línea de atención en situaciones de crisis cuando existe un riesgo inmediato.  

 


¿Dónde buscar orientación en salud mental en Colombia? 

En Colombia, el Ministerio de Salud y Protección Social dispone de la Línea 106, un servicio de orientación en salud mental que ofrece escucha, apoyo inicial, contención emocional, intervención en crisis y canalización a servicios especializados cuando se requiere. 

La Línea 106 es gratuita, confidencial y funciona las 24 horas, los 7 días de la semana. Se puede acceder desde teléfono fijo o celular marcando 106 

El Ministerio también cuenta con un directorio de líneas territoriales de atención en salud mental.  

Si existe un peligro inmediato, busca atención de emergencia en tu localidad. 

 


¿Por qué hablar sobre el suicidio también es prevenir? 

El silencio y el estigma pueden dificultar que las personas hablen sobre lo que sienten y busquen ayuda. Por eso, cambiar la manera en que conversamos sobre el suicidio también hace parte de la prevención. 

El Día Mundial para la Prevención del Suicidio, que se celebra el 10 de septiembre, busca generar conciencia sobre la posibilidad de prevenir el suicidio. En 2026, la campaña internacional invita precisamente a cambiar la narrativa, cuestionar los mitos y comenzar la conversación 

Hablar no significa tener respuestas para todo. 

Significa estar dispuestos a escuchar. 

Significa tomar en serio una señal. 

Significa saber cuándo buscar ayuda. 

Y, sobre todo, significa entender que pedir apoyo también es actuar. 

En la Konrad Lorenz creemos que el conocimiento puede convertirse en acciones que aporten al bienestar de las personas y la sociedad. 

Porque cuando nos atrevemos a hablar, podemos abrir caminos hacia el apoyo que alguien necesita.

 

Conversar también es prevenir. 

Carácter Académico: Institución Universitaria. Personería Jurídica por Resolución 18537 del 4 de noviembre de 1981 del Ministerio de Educación Nacional. Institución de Educación Superior sujeta a inspección y vigilancia por el Ministerio de Educación Nacional (Art. 2.5.3.2.10.2, Decreto 1075 de 2015). Vigilada Mineducación.
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