¿Cómo aprendemos a relacionar eventos?

rupestre

Un requisito fundamental para la supervivencia de las diferentes especies es aprender a relacionar los sucesos que ocurren a su alrededor, por ejemplo el humo como señal de fuego, o el movimiento de las hojas como señal de la presencia de depredadores. En el humano el lenguaje permite señalar eventos, pero no hay ninguna razón por la que esta palabra sea usada y no otra. Investigadores del Laboratorio de Cognición y Percepción indagaron sobre las condiciones necesarias para que el aprendizaje de relaciones entre estímulos sin sentido aparente se presentara, evaluando si es necesario que se informe a los aprendices explícitamente la relación entre las figuras, o si es suficiente con la presentación constante de las relaciones, aún en ausencia del señalamiento explícito de las mismas. Vea a continuación los resultados. Por Diana Marcela Delgado Delgado e Iván Felipe Medina Arboleda. Publicado en la Revista Mexicana de Análisis de la Conducta.

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